Homilía del XV Domingo del Tiempo Ordinario, sobre el Evangelio de Mateo 13,1-23, predicada por el P. André Delvaux.
En la parábola del sembrador, Jesús nos revela que la Palabra de Dios es sembrada generosamente en todos los corazones. Sin embargo, el fruto depende de la disposición con la que la recibimos.
Esta reflexión nos invita a preguntarnos: ¿qué tipo de tierra es nuestro corazón? ¿Permitimos que la Palabra eche raíces profundas o dejamos que las preocupaciones, las dificultades y la superficialidad la ahoguen?
Dios nunca deja de sembrar. Cada día nos ofrece una nueva oportunidad para abrir el corazón, acoger su Palabra y dar frutos de fe, esperanza y caridad.
Una profunda reflexión sobre la escucha del Evangelio, la conversión del corazón y la llamada a ser tierra buena donde la gracia de Dios pueda dar fruto abundante.