Homilía sobre el Salmo 107, predicada por el P. André Delvaux.
«Transformó la tempestad en una suave brisa, y las olas del mar se apaciguaron».
El Salmo 107 nos presenta la imagen de un Dios que escucha el clamor de sus hijos en medio de la angustia y transforma la tempestad en calma.
También nosotros atravesamos tempestades: momentos de miedo, incertidumbre, sufrimiento y desconcierto en los que parece que las olas son más fuertes que nuestra capacidad para enfrentarlas.
Pero el Señor no permanece indiferente ante nuestro sufrimiento. Él escucha, acompaña y, en el momento oportuno, puede transformar aquello que parecía imposible de soportar.
Una reflexión sobre la confianza en Dios, la esperanza en medio de las dificultades y la certeza de que, incluso en la tempestad, nunca estamos solos.